Cómo poner bien el lavavajillas

¿Conoces las medidas de un lavavajillas? Es importante que sepas que además de los “lavavajillas convencionales” por nombrarlos de alguna manera, existen también otros de medidas más reducidas, que son más pequeños que los lavavajillas estándar y que pueden instalarse en cocinas con espacios más reducidos. Sin embargo, no debéis confundirlos con los lavavajillas compactos, que también son lavavajillas pequeños pero con unas medidas más reducidas todavía y que pueden instalarse por ejemplo sobre una encimera.
¿Cuándo puedo instalar un lavavajillas pequeño? Pues cuando no quieras renunciar a las comodidades y ventajas de tener un lavavajillas en casa pero el hueco para instalarlo no sea suficiente para instalar uno de medidas convencionales. Además, este tipo de lavavajillas a pesar de ser más pequeños cuentan con las mismas prestaciones y tecnología, por lo que los resultados serán los mismos.

Las medidas de los lavavajillas estándar son de 60 cm de ancho, y son los que están instalados en la mayoría de las cocinas. Dependiendo de la marca y el modelo que elijas puede variar un poco el número de servicios que pueden lavar, pero lo normal es que tengan una capacidad para lavar hasta 14 servicios. Si cuentan con una tercera bandeja para cubiertos tienen la ventaja de dejar más espacio en la bandeja inferior para cazuelas o piezas grandes, como por ejemplo este modelo de lavavajillas Siemens.
Por otro lado, los lavavajillas de medidas reducidas miden 45 cm de ancho, y tienen una capacidad aproximada para lavar hasta 9 servicios.

De hecho, estos lavavajillas son ideales también si realizas el proyecto de tu cocina desde cero y puedes elegir las medidas que más ten convengan, cuando solo sois dos en casa, por ejemplo. A veces el hecho de tener que esperar a llenar el lavavajillas para ponerlo en marcha cuando sois pocos en casa, hace que te acabes quedando sin vajilla para usar.

Lo cierto es, que hoy en día cualquier electrodoméstico está equipado con tecnología muy novedosa y un montón de funcionalidades, y los lavavajillas no iban a ser menos. Sin embargo, no lo hacen todo solos y sigue siendo muy importante el uso que tú hagas de ellos.
Debes saber qué tipo de vajilla puedes lavar sin problemas y qué piezas no deberías meter. Esto es muy importante para obtener los mejores resultados y sacarle el máximo partido a tu lavaplatos.
Hace un tiempo no se recomendaba meter la vajilla delicada como las copas, por ejemplo. Hoy en día eso ya no ocurre. Todos los lavavajillas están preparados para lavar este tipo de piezas, o incluso incorporan programas específicos para hacerlo. Sin embargo, hay ciertos utensilios en la cocina que no es aconsejable meter al lavavajillas si quieres conservarlos durante mucho tiempo:
Los objetos de madera: por ejemplo las tablas para cortar o los cuchillos grandes con magos de madera, o incluso los cubiertos fabricados en este material que utilizamos para cocinar. La temperatura a la que lava el lavavajillas e incluso la propia agua no están recomendados para estos materiales, así que lo mejor es que lo laves a mano.

Tuppers: los tuppers o piezas de plástico que no aguantes las altas temperaturas tampoco deben lavarse en el lavavajillas, salvo en el caso de que así venga indicado por el fabricante. Si los lavas en el lavavajillas puedes encontrarte luego con que se han deformado y no cierran correctamente.

Muy importante

Otro aspecto muy importante a la hora de poner tu lavavajillas y del que poco se habla, es si debes rellenar el depósito de sal y abrillantador. Muchas veces son los eternos olvidados. Sabemos que están ahí, pero como no están en un lugar demasiado visible como podría ser el cajetín de la lavadora, pues en ocasiones ni nos preocupamos de ellos. Debes saber que, si tú eres una de esas personas que no tiene en cuenta este aspecto, estás cometiendo un error.
No obstante si tienes dudas, en el manual del lavavajillas viene indicado dónde están estos depósitos y cómo rellenarlos.

El abrillantador en el lavavajillas es muy importante ya que es el encargado de romper la molécula del agua. ¿Qué significa esto? pues que es el encargado de conseguir que las gotas de agua no se fijen en el cristal y que tus vasos o copas queden completamente secos y sin marcas.

Por otro lado la sal es incluso más importante aún que el abrillantador, y es que la sal es la encargada de ablandar el agua que utiliza el lavavajillas. Algo muy importante sobre todo en las zonas donde el agua es más dura y lleva mucha cal. Esta cal podría incrustarse dentro del lavavajillas y acabar por estropearlo antes de tiempo. Por eso, si quieres prolongar la vida útil de tu electrodoméstico no olvides nunca rellenar el depósito de sal.

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