Americanos en tu cocina

Para elegir tu mejor frigorífico lo primero que debes hacer es determinar el espacio que necesitas. Los ‘combis’ son los más tradicionales y el tamaño más estandarizado, pero no todos los hogares tienen las mismas necesidades. Aquellos que requieren de mayor espacio de almacenamiento pueden recurrir a los frigoríficos americanos, que como su nombre indica seguro has visto en las películas del otro lado del charco, y que son una auténtica joya para las cocinas de altas exigencias.

Máximas comodidades

Generalmente, los frigoríficos americanos suelen presumir de contar entre sus prestaciones con tecnología de última generación. Aunque se debe remarcar que, como sucede en cualquier gama de electrodomésticos, hay una amplia horquilla de precios y funciones para que cada cliente puede elegir el que de verdad quiere. No obstante, si por algo destacan estos frigos es, obviamente, por su capacidad: pueden llegar sin problemas a 600 litros de capacidad. Es decir, cuando instalas uno de estos no vuelves a tener problemas para almacenar una compra completa.

Puede parecer que para almacenar tanta capacidad es necesario que un americano ocupe mucho espacio, pero nada más lejos: si bien es cierto que son más anchos que un combi, también suelen ser más bajos. 177 o 180 cm de ancho es un hueco suficiente para poder instalarlo.

Si hay otro elemento diferencial que destaca en los frigoríficos americanos es el dispensador de agua y hielo de la puerta. Aunque ojo, no todos los modelos de este tipo lo tienen. Puede que no sea un complemento indispensable, pero cuando se tiene se disfruta. Sirve para tener agua fría o cubitos de huielo siempre que quieras sin necesidad de depender de cubiteras, ni de contaminantes botellas de plástico. Observa bien cuando vayas a elegir tu americano porque hay algunos con conexión a la red de agua y otros que funcionan con un depósito que debes ir rellenando.

Otro nivel de nevera

Son un nivel superior en muchos aspectos, la verdad. El primero de ellos, aunque ya llegue tarde para mencionarlo, en el campo estético. Pocos frigoríficos americanos feos vas a ver en un catálogo.

Y, por supuesto, son un nivel superior en prestaciones. En estas neveras encuentras zonas diferenciadas para cada tipo de producto, donde se generan las condiciones de humedad y frío necesarias para que se conserven el tiempo correcto. Esta funcionalidad se suele ver reflejada en los cajones específicos para productos frescos (fruta, verdura, pescado y carne), que ahora se pueden conservar fácilmente hasta el doble de tiempo; algo impensable con los viejos frigoríficos.

A este tipo de sistemas de conservación cada marca los llama de una manera. Bosch, por ejemplo, incopora en su gama de frigoríficos americanos su conocido sistema VitaFresh Plus: se trata de cajones de regulación independiente que permite seleccionar manualmente diferentes rangos de temperatura, en función del alimento que quieres conservar:

  • 0ºC para carnes y pescados.
  • 2ºC para lácteos.
  • 3ºC para frutas y verduras.

Como te digo, cada marca bautiza estos sistemas de una manera: LG lo llama FRESH Balancer, para Balay es ExtraFresh y otras como Samsung prefieren hablar de Twin Cooling.

Además de un toque bastante elitista para cualquier cocina, un sistema de conservación para no tener que ir a la compra cada día y tus cubitos de hielo siempre disponibles, los frigoríficos americanos (por razones obvias de avances tecnológicos) suelen venir equipados con etiqueta energética A++, lo cual supone un importante impacto en la factura de la luz de los hogares. Aunque las cifras de ahorro energético son bastante variables, y cada vez se incorporan más innovaciones, un frigorífico A++ supone, de media, gastar hasta un 40% menos de energía que con uno catalogado como A.

Más ventajas y funcionalidades de un frigorífico americano

  • La iluminación LED ya está entre ellos. Esto también supone un ahorro económico y además mejorar la visión interior.
  • Algunos modelos incorporan compartimentos especiales para determinados productos que no son comida pero necesitan frío. Ejemplos hay varios: cosméticos, medicamentos…
  • Otros hacen que estos compartimentos sean accesibles sin tener que abrir por completo el electrodomésticos. Así, si lo único que quieres es una lata de bebida solo tienes que abrir una pequeña puerta.
  • Las bandejas son regulables y se adaptan fácilmente a la cantidad y al tipo de alimentos que tienes en el interior.

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