Indispensables en nuestra cocina

 Pues bien, es indispensable todo aquello de lo que hemos hablado en este Blog hasta la fecha y nada lo es. Ni siquiera el frigo ya que, pensad, se inventó (el eléctrico, que el concepto de enfriar la comida para conservarla viene de antiguo) en 1914. Y al fin y al cabo, antes de 1914 se vivía también. De aquellas maneras, ok, pero se vivía.

Por supuesto tantas otras cosas ni se les hubieran ocurrido a los hombres siglos atrás. Pero ya no el artefacto que las hace posibles, sino la noción en sí. Me da que los hombres y mujeres de las cavernas no soñaban con máquinas que aspiraran el polvo de la cueva y la pelusilla de los mamuts. O quizá sí, ya se lo preguntaré.

Pero las cosas cambian, y las sociedades también. Ahora somos muchos y vivimos apiñados. ¿Cómo tener un cerdo y tres ovejas en un piso de ochenta metros cuadrados? ¿Dónde meter un campo en el que sembrar alfalfa? ¿En la terraza? A ver si, efectivamente, los electrodomésticos no son básicos para la vida, pero… igual resulta que un poquito sí que lo son. Al menos para la vida en las ciudades, gran parte de ellos nos parecen ya imprescindibles.

 

Electrodomésticos que facilitan la preparación y conservación de alimentos

Pues sí, además de una cierta comodonería que se ha instalado en nosotros (y de la que desde luego yo no reniego, no sé vosotros) es cierto que hay una cierta necesidad real de algunos aparatos.

Y volvemos al frigo. Conservar la comida es indispensable, sobre todo en un momento de la historia en que la comida, antes de ser procesada, está bastante lejos de la mayoría de las personas (quizá después del holocausto nuclear volveremos a tenerla más cerca). Pero como he pensado en hacer este post más bien de anecdotillas que de otra cosa, empezaré diciendo que antes de la electricidad eran simples cajas de madera

¡No hemos inventado nada!

¡No hemos inventado nada!

dentro de las que se metían los alimentos y un pedazo enorme de hielo. Un poco bestia… pero funcionar, funcionaba. En el ’14, como decimos, empezaron a funcionar las primeras neveras con electricidad. Pero sólo eso, neveras. Y es que hasta seis años después no se añadió el ingenio del congelador. El combi nació, pues, en 1920.

Pero no sólo de conservar vive el hombre, sino también de comer. Y hete aquí que el horno tiene miles de años. Ahora parecen naves venidas del futuro, pero en su día un horno era un agujero en el suelo con paredes y suelo de adobe, y para de contar. En ese espacio se metía la correspondiente leña, que se hacía arder para calentar la base. Luego se retiraba lo que quedaba, además de todas las cenizas, y se introducía el manjar. Todo muy cómodo, vaya.  Poco a poco fue evolucionando y se fueron construyendo a la altura de la cintura porque los muy vagos no se querían agachar. Pobres ancestros, si levantaran la cabeza y nos vieran usando hornos con pirólisis nos increparían por perezosos. Y cuando vieran que con ellos podemos hornear, cocer, calentar o asar (entre otras cosas) se volverían a morir. De envidia.

El caso de la vitro parece un tanto similar, si vamos a la finalidad última de la misma, que viene a ser calentar comida. Pero el principio de su invención es ligeramente diferente al del horno. De hecho, la primera vitrocerámica fue una estufa. Sobre esa estufa se colocaban varias cosas con objeto de calentarlas y, ¿por qué no hacer lo propio con la comida? El germen estaba puesto, ya sólo había que afinarlo hasta crear un invento diseñado específicamente para cocinar. Leña, carbón, gas… electricidad, y ya no estamos tan lejos de nosotros mismos. De hecho la penúltima la hemos conocido y aún se usa, y con la última convivimos la inmensa mayoría. De ahí a la placa de inducción sólo había un pasito.

 

Robots de cocina

Un servidor va escribiendo un poco de este tema y se va dando cuenta de que es cierto cuando dicen eso de que está todo inventado. Los robots de cocina no dejan de ser un cuchillo hecho a raíz de chocar dos piedras y sacar un filo, sólo que un poco más moderno. Y ligeramente más polivalente. En todo caso, fue 1960, una fecha muy reciente, la que vio nacer al padre de todos los robots, el Robotcoup, que ya vendría equipado con la cuchilla giratoria. Desde los cuarenta tenían un robot, pero sin ese giro… no era lo mismo. Y ahora, sencillamente, todos estos aparatos nos resultan imprescindibles.

Primer robot de cocina

Primer robot de cocina

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