La importancia de la temperatura

Es muy probable que llegue el momento en que sea del todo indiferente qué estación sea, o incluso qué alimentos metamos en el frigorífico, ya que el futuro indica que, antes o después, el aparato se regulará con independencia de lo que dispongamos. Dicho así suena un poco a peli de terror del futuro, pero no. Lo que queremos decir es que el mismo frigo sabrá a qué temperatura tiene que trabajar, y lo hará teniendo en cuenta parámetros tales como los antes dichos: la estación del año (es decir, la temperatura ambiente), el alimento (no es lo mismo un pescado que una pera) e incluso la masa del mismo.

¿No cuentan ya las lavadoras con la tecnología i-Dos, que permiten dosificar la cantidad necesaria de agua y detergente necesario en función de la suciedad de la ropa y de la carga de la misma? ¡Incluso escogen un programa u otro dependiendo de la dureza del agua!

Pues bien, todo esto lo terminaremos viendo en la versión frigorífico. Pero hasta que ese momento llegue… tendremos que tener muy en cuenta la importancia que tiene la temperatura en el proceso de conservación de los alimentos.

 

Cuanto más calor hace, más tiene que trabajar el frigo… por lo tanto más gasta

Mantén los grados adecuados

La verdad es que, al respecto de este tema, la polémica es bastante escasa por no decir que es casi inexistente. Pero no está de más recordar qué es lo que hay que hacer.

Es bueno que la temperatura interior del frigo sea de aproximadamente unos 4° C. Pero también es aconsejable modificarla en función de la mucha o poca cantidad de alimentos que haya en la cavidad. Veamos: si el frigo está lleno, podemos decir que tiene que trabajar más puesto que tiene que enfriar más. Así que habrá que pisar el acelerador.

No es desaforado, pues, que lo pongamos a 2° C si está hasta los topes. Pero en el caso de que no haya demasiada comida, es bueno dejar que se relaje (además de que obviamente cuanto menos enfríe menos energía consumirá, y recordemos que el frigorífico es el electrodoméstico que más consume de toda la casa con diferencia). Es decir, si hay pocos alimentos, con 8° C de temperatura puede bastar. Por eso mismo exceso de trabajo ecvitable conviene tener presente que hay frutas que a menudo guardamos en la nevera sin tener realmente por qué, y en general son todas las que nos suenen a tropical, como los aguacates,  los plátanos o los kiwis. Las naranjas y los limones, evidentemente tampoco. ¡Y nada de meter ajos y patatas en la nevera!

En todo caso, cada vez son más los modelos de frigorífico que tienen un “cajón del 0”. La temperatura en estos casos no es exactamente de 0° C, pero sí que es muy baja. Tanto que es idónea para la conservación de los alimentos tales como la carne, pescados, frutas o verduras. Cada marca los denomina de una manera y tiene sus características. En Balay, por ejemplo, son ExtraCold y ExtraFresh, mientras en Bosch serían VitaFresh Pro 0ºC y VitaFresh Plus.

Si tu frigo está lleno, es bueno que bajes la temperatura a unos 2° C

Pero aunque la nomenclatura sea diferente, el concepto no. ¡Y es muy importante! En ello va el que un alimento pueda conservarse el doble y en algunos casos hasta el triple de tiempo. Y sin perder de vista algo tan importante como el que siga manteniendo sus propiedades alimenticias.

Lácteos, refrescos, salsas, latas abiertas o sobras pueden  en cambio perfectamente colocarse en el resto del frigo.

Los congeladores, y de nuevo en esto no hay una gran controversia, tienen que estar a una temperatura aproximada de -18º C.

 

Conserva bien tus alimentos también en base a la estación.

Los frigos sufren en el verano al igual que nosotros, y se sienten más acompañados en invierno, por razones obvias. En todo caso y sobre todo en la estación más calurosa, conviene que por lo menos no tengamos la temperatura por encima de los 5ºC. Entre esa temperatura y los 0ºC puede andar la horquilla adecuada.

Para ello, los frigos suelen tener un regulador de temperatura que funciona de un modo bastante intuitivo. Pero cuando no es así, en el mismo manual de instrucciones vendrán los pasos que hay que dar para ajustar la temperatura.

Y aunque éste es un consejo que funciona para todas las horas del día y todos los días del año incluidas las fiestas de guardar, tenemos que tener muy presente que el tiempo que tenemos la puerta del frigo abierta hace que la temperatura en la cavidad se desestabilice bastante (especialmente en verano, desde luego). Así que si no lo hacemos por un motivo de ahorro energético, que debería ser una de nuestras prioridades, ¡hagámoslo por el simple hecho de que es bueno para la conservación de los alimentos!

 

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