Las ventajas de olvidarte de recargar el detergente

Y en general, las ventajas de olvidarnos de cualquier cosa. Nos cuesta imaginar un mundo en el que no tengamos que recargar el móvil con batería o meter gasolina en el coche (aunque por motivos que no se reducen únicamente a lo estrictamente científico, si bien ese es otro tema). Pero sin embargo hay otros aparatos que necesitan ser continuamente alimentados desde el exterior. No penséis mucho, basta con ir a la cocina y ver la de máquinas que dependen de la electricidad para funcionar. El caso es que móvil y coche se mueven, pero… ¿y las lavadoras? Si una lavadora recibe agua y electricidad desde fuera de la propia máquina, tal vez deberíamos darle una oportunidad al detergente. No vendrá a través de un cable conectado a un tendido de alta tensión ni a través de una tubería (al menos de momento), pero a los fabricantes se les ha ocurrido una cosa que tal vez os pueda interesar.

 

Lavadoras inteligentes

Tenemos placas de inducción que saben activarse exactamente donde hemos puesto la sartén, o cuál es la temperatura y tiempo que tiene que estar el aceite para que se fría como a nosotros nos gusta. Existen lavavajillas que saben interpretar, en función de lo sucia que está el agua que entra en contacto con su contenido, el programa que platos, cubiertos y recipientes necesitan. ¿Por qué no encontrar algo similar aplicado a la lavadora?

De entrada estos aparatos se saben cuidar muy bien, por lo que no necesitan mantenimiento. Un ejemplo lo pone Samsung con el programa Eco, que sabe interpretar si después de un lavado el tambor necesita autolimpiarse sin emplear productos químicos, y en el caso de que sea necesario acometer algún mantenimiento de mayor envergadura avisa al usuario.

¿Sabemos usar bien el detergente?

¿Sabemos usar bien el detergente?

Pero a lo que vamos: lavar la ropa. Una lavadora inteligente es aquella que entre sus componentes tiene sensores que pueden interpretar las necesidades del lavado en base a unos parámetros que en cada carga, sin excepción, varían aunque sea mínimamente. Nos estamos refiriendo al peso de la carga, al tejido de la ropa y a algo en lo que generalmente nunca pensamos, como es la dureza del agua.

Con esos datos, es la lavadora la que de manera automática aplica un programa u otro de manera que se ajuste el consumo de agua. Y ese ajuste de agua se traduce en un ahorro que puede llegar al 30%. Si tenemos en cuenta que la lavadora es el tercer electrodoméstico que más consume de la casa… en fin, no hace falta que diga que el recorte en la factura no es moco de pavo.

Pero hay otros tipos de inteligencia lavadoril, como por ejemplo la que envía información al servicio técnico del fabricante cuando existe alguna avería. ¿Envía información? Sí, basta con que el usuario acerque su móvil, en el que previamente habrá descargado una aplicación a tal efecto.

En su día el mando a distancia de la tele debió parecer un invento para perezosos. Si total, la gente ya se podía levantar a cambiar el canal. Pues eso mismo vais a pensar, pero ya veremos si al final no lo acabamos teniendo todos. Y es que en unos años las lavadoras vendrán con unos depósitos que cargaremos de detergente. Ellas mismas irán consumiendo ese detergente que nosotros no tendremos que poner lavado tras lavado, y cuando esté cerca de gastarse, el mismo aparato enviará un mensaje automáticamente a nuestro proveedor, que nos lo traerá a casa. La lavadora  se hará el diagnóstico y hará la compra. Todo ella solita.

 

La dosificación de los productos

Hasta que este último invento nos llegue a todos, de momento lo que sí podemos tener ya (pagando un cierto precio, todo hay que decirlo) es la dosificación automática de los productos. La lavadora calcula exactamente cuánto detergente y suavizante hace falta. Y de nuevo, de este modo se consigue un importante ahorro de agua.

Un ejemplo de lo que quiero decir está en Bosch. Han sacado una gama de lavadoras que tienen un sistema de dosificación automática llamado i-DOS. Se puede cargar el depósito con una cantidad de detergente de hasta veinte lavados, y a partir de ahí la lavadora dispone. Para que os hagáis una idea, aquí un vídeo que explica lo que quiero decir mucho mejor que yo.

 

 

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