¿Por qué mi lavadora no centrifuga?

Uno de los problemas más habituales de la lavadora es que no centrifuga o que en la fase del centrifugado los resultados no son los que deberían.

Cuando eso sucede, los motivos pueden ser muchísimos. Pero los más frecuentes son en realidad muy poco. Eso sí, son minoría los fáciles de detectar. Y, ya puestos, de reparar.

 

Posibles causas de la avería

Antes de irnos a las causas que pueden haber hecho que lo que no funcione sea el centrifugado más específicamente, ¿qué tal si comprobamos que la lavadora funciona correctamente en general? Sí, nos referimos a lo más típico de todo: que no esté bien enchufada. A veces sucede que con el movimiento y la vibración propia de estos aparatos, se desconectan. Y a veces es parcialmente. Es decir, que puede pasar que parezca que

Un mal uso puede terminar en un mal centrifugado

el enchufe está bien conectado, pero que en realidad esté medio salido. Pues a apretar se ha dicho. ¡Rezad para que el problema sea ese y no otro!

Otra causa muy habitual se encuentra en la manguera (bueno,  en lo que técnicamente es el tubo de desagüe). A menudo el movimiento del que hablamos hace que el tubo de desagüe se acabe plegando. Tanto que el hueco por el que tiene que pasar el agua acaba obturándose. Es muy probable que con alargarlo se solucione todo el problema. Alineándolo como si enderezáramos un tubo cualquiera en principio será suficiente.

Otra posibilidad es que tenga algún cuerpo extraño en el interior (a veces por sedimentación, sobre todo si la lavadora ya tiene un cierto tiempo) o que, directamente, esté defectuosa. En el primer caso habría que extraer el tubo y hurgar con una sirga para quitar de en medio ese obstáculo. Y si es que el tubo no está muy católico que digamos… pues habrá que extraerlo y sustituirlo por uno nuevo, porque si está viejo a mejor no va a ir.

A veces es un problema con el motor lo que impide que el agua circule bien. En ese caso… el asunto se complica bastante. Porque casi siempre (un cierto olor a carbonilla es la clave) suele ser muy delatador: el horno se ha quemado. Y en ese caso no queda otra que sustituirlo, porque antes o después estará completamente inutilizado, además de que puede llegar a ser bastante peligroso.

A veces el problema está en que la tapa no cierra correctamente. Y generalmente es un sonido el que nos confirma si sí o si no. Pero si es que no se trata de un despiste puntual, lo más probable es que haya que sustituir el interruptor, con lo que aunque en el manual de instrucciones suele venir cómo hacerlo, la cosa se complica bastante.

Y otras veces el quid de la cuestión está en que las cintas están flojas. Pero éstas son componentes internos, por lo que para saber si el problema está en ellas (y sustituirlas, claro),

habrá que desmontar el panel posterior. Una vez hecho (si es que uno se atreve), con una buena iluminación se puede saber si el problema está en esas cintas. Pero cambiarlas ya es harina de otro costal. Es algo muy difícil de hacer. 

Y si no estamos seguros de cómo arreglarlo… nada mejor que recurrir al servicio técnico

Llama al técnico oficial

“Detectar algunos de los síntomas que hemos planteado por aquí es muy fácil y ponerles solución también”. Pues bien, no. No es muy fácil ni ver dónde está el problema ni solucionarlo, que es lo que se suele leer en un montón de blogs que se supone que van dirigidos a gente corriente pero que yo creo que sólo entienden los fontaneros.

Arriba hemos dado un par de pinceladas de lo que puede ser el problema y su solución. Pero… ¿extraer el panel posterior? ¿A quién no le pone un poco nervioso el pensar en hacerlo? Y así con todo lo demás. Todo esto para decir que no hay nada como llamar a un profesional para quedarnos tranquilos. Y en el caso de que seamos unos manazas (como es mi caso) para que nos solucionen el problema en vez de cargárselo uno mismo.

Y los profesionales que más controlan de un aparato son, básicamente, los que más veces le han visto las tripas. Y esos son los del servicio técnico oficial del fabricante del electrodoméstico.  Claro que, para que sea fácil dar con él, lo mejor es que el electrodoméstico sea de un fabricante que tenga una buena red de este tipo de servicios. Y no todos lo tienen. Así que ya sabéis, antes de adquirir una lavadora, ¡aseguraos bien de que podréis dar fácilmente con el servicio técnico por si no centrifuga bien!

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