Qué le pasa a mi vitro

Las vitrocerámicas, las cocinas de gas y las placas de inducción son, en general, seres delicados. El gas puede ser, directamente, peligroso. Pero mucho cuidado con la inducción y las vitros. A ver con qué fuerza dejamos en sus superficies ollas y sartenes, ¡que estamos hablando de superficies de cristal!

En todo caso, y como según dicen las madres (que de todo saben un montón) más vale prevenir que curar. Por lo que además de tener cuidado con las cosas de comer (en todos los sentidos) no estaría de más el que antes de comprar objetos para hacer cosas de comer nos aseguráramos de que dichos objetos pueden tener un buen pasar.

Bufff, menuda liada. Quizá algunos me habéis entendido, y en el caso de que no sea así, pues que lo sepáis, me estaba refiriendo a que uno de los mejores aspectos en que nos podemos fijar cuando compramos un electrodoméstico está fuera de ese electrodoméstico. Por ello, es vital que la marca del mismo tenga un buen…

 

Servicio Técnico oficial

Si el fabricante tiene un buen Servicio Técnico oficial, este nos puede salvar el pellejo en más de una ocasión. ¿Es algo que encarece el producto? No mucho, pero sin duda algo sí. ¿Y qué beneficios podemos obtener a partir de ello? Pues que cuando el electrodoméstico se nos estropee, ralentice, obture, haga más ruido de la cuenta o se vuelva directamente loco, cosa que antes o después va a pasar, tendremos un sitio al que llamar o acudir.

El servicio técnico es buena cosa. Y ya si es guapete, pues mejor.

Pero, claro está, que este servicio técnico sea bueno significa también que está bien distribuido. De modo que cuando algo le pase a nuestro aparato podamos acudir a alguien que lo conoce de primera mano y, sobre todo, que el hacer tal cosa no sea difícil ni nos lleve mucho tiempo.

Todo profesional de la reparación de aparatos electrónicos, en principio, tiene que manejar cualquier electrodoméstico. Pero, digamos, los profesionales de los servicios técnicos tienen un mayor conocimiento en las marcas que son su especialidad. Marcas que, por cierto, pueden compartir un mismo servicio.

Dos cositas más. Es bueno ver, cuando se compra un electrodoméstico, qué cobertura tiene el servicio técnico de la casa no ya solo dónde sino también cuándo. Es decir, hasta dónde llega la garantía en el momento de compra. Y la segunda: no siempre hay que recurrir al servicio técnico porque al electrodoméstico se le haya roto alguna tripa. A menudo lo que pasa es que hay que sustituir alguna pieza o cambiar algún recambio, lo que no es nada dramático pero sí necesario o cuanto menos muy recomendable, ¿no?

 

Errores comunes en una placa

A veces estos errores podemos ponerlos nosotros mismos. Y no necesariamente porque le hayamos metido un viaje a la placa después del cual ésta luzca una maravillosa grieta, sino porque, por ejemplo, podemos equivocarnos de recipiente. En efecto, esto pasa más a menudo de lo que podemos pensar. El asunto es que, como algunos ya sabéis, las placas de inducción no funcionan a no ser que para ello se utilicen recipientes que estén fabricados con materiales ferromagnéticos. De no ser así, tampoco pasa nada (queremos decir que no hay una explosión a baja escala como sí que puede suceder con el microondas cuando se introduce un material metálico) o, en todo caso, el indicador de luz parpadeará un rato y luego se apagará sin transmitir ningún calor. Es decir, nada.

Pero en el caso de que nos conste que el recipiente en cuestión sí que está fabricado con material ferromagnético, lo suyo es proceder desconectando la placa y dejándola así más o menos media hora. Una vez pasado ese tiempo se vuelve a encender y se prueba. Y si después de hecho eso sigue sin encenderse, pues, entonces sí que huele a llamada al servicio técnico.

Una de las cosas que suceden con cierta frecuencia es que la potencia es sistemáticamente menor que la que se desea emplear para la cocción. Obviamente ello puede deberse a un problema de la placa en sí. Pero también puede que el problema venga de tiempo atrás, del momento en que se instaló. ¿Y eso? Pues a veces cuando se instalan los electrodomésticos no se les deja todo el espacio de ventilación necesario entre los mismos y otros electrodomésticos y/o muebles. Sin llegar a ser un problemón, si que resulta bastante incómodo no controlar bien la temperatura de cocción, así que lo mejor será, cuanto antes, llamar al piiiiiii (léase apartado anterior).

Y lo que no debe ser tomados por defectos de la placa: los ruiditos. Muchas veces se deben a la ventilación o a la conexión. Pero nunca debemos preocuparnos por ellos. A no ser que nos suene una zarzuela o algo así, en cuyo caso no tenemos que ir al servicio técnico. Mejor vayamos al psiquiatra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies