Mantenimiento de un lavavajillas

En el post anterior dábamos un repaso a algunos de los aspectos que hay que tomar en consideración a la hora de enfrentarnos a la compra de todo un lavavajillas. Hay muchas cosas a tener en cuenta cuando lo hacemos, pero lo normal es que no pensemos en una de ellas, como es el mantenimiento que la máquina habrá de tener.

Tener el filtro limpio es fundamental.

Tener el filtro limpio es fundamental.

Una de las cosas que tenemos que tener muy claras es que la limpieza es, si no todo, una gran parte del buen mantenimiento de los electrodomésticos. Pero no sólo me refiero a la parte interna, sino también al exterior. Más allá de crear un buen efecto estético (que también) es bueno que nuestro lavavajillas esté limpio por fuera. Aquí podéis ver un consejo sobre cómo mantener brillante un lavavajillas de acero inoxidable. Pero, evidentemente, la madre de todas las batallas se libra en el interior de nuestro aparato. Veamos algunos consejos para que esa guerra la ganemos nosotros durante el mayor tiempo posible. Ya veréis cómo son muy básicos. Es más, ¡ya veréis cómo ya los conocíais!

Limpiar las hélices de aspersión. Este pequeño ejercicio lo hacemos muy pocas veces, pero conviene ponernos a ello porque de vez en cuando a estas hélices se les pegan restos de comida que pueden dificultar su giro. Especialmente cuando estos restos se localizan en el eje. A veces, no sólo los alimentos sino también la abundante cal puede crear una costra que impida la correcta salida de agua. Habría que sacar las hélices (desatornillándolas o dando un pequeño tirón según los casos) y simplemente remojarlas bajo el grifo. Además, unas hélices atrancadas pueden generar un ruido de mil demonios.

Limpiar el filtro. Es más importante aún que limpiar las hélices de aspersión. Esto suele ser muy visible, y en caso de que no lo tengamos muy claro, siempre podremos encontrar esta información en el mismo manual de instrucciones. Basta con darle un chorro de agua y frotar ligeramente con un cepillo. De todas formas, aquí podéis ver (no seáis vagos, que este vídeo dura minuto y medio y me lo vais a agradecer) cómo extraer y limpiar el filtro. Por cierto, sí queréis añadirle un poquito de vinagre blanco haréis muy bien, pues es un estupendo antiséptico.

Por lo menos un par de veces al año, es una buena medida limpiar el interior del lavavajillas con un producto específico para la limpieza de este tipo de electrodomésticos. Estos productos atacan, principalmente, dos cosas: la grasa y… ¡el sarro!

Y respecto al uso en sí del aparato, empleemos el programa que empleemos, lo que siempre tenemos que poner en práctica son las indicaciones del manual de instrucciones. De esa manera no sólo obtendremos la vajilla mucho más limpia, sino que usaremos agua y energía de una manera mucho más eficiente. Y por supuesto, aunque siempre va a ser más económico el uso del lavavajillas que el lavado a mano, retirar los restos grandes, como pieles, huesos o espinas. Si además de esas (sencillas no, lo siguiente) medidas, cuando saquemos los platos empezamos a hacerlo por la bandeja de abajo, mejor que mejor. El motivo es que nos ahorramos el goteo desde la superior. Y por último, si dejamos el lavaplatos abierto una media hora una vez hemos vaciado su carga ya limpia, haremos muy bien. Esos treinta minutos le evitarán que se concentre en su interior un calor y una humedad que a largo plazo no le benefician mucho que digamos.

 

¿Los platos salen sucios?

Entonces algo no funciona, obviamente. Como se hace con los ordenadores, tenemos que comprobar en primer lugar que las conexiones a la red eléctrica y de agua se encuentran en buen estado (enchufes bien insertos y manguera de desagüe que no forme un pliegue además de estar bien unida al desagüe de la máquina). A veces lo que sucede, y esto además nos hace perder dinero de una forma muy tonta, es que las puertas no cierran correctamente. Y esta situación puede darse bien porque parte del mecanismo esté atrancada o porque directamente haya un componente roto. Si se puede reemplazar, perfecto. Si no, yo no me la jugaría y llamaría a un técnico.

De todas formas, probablemente se deba a que el filtro no está todo lo limpio que debiera (¡Vídeo! ¡Arriba!)

 

Las averías grandes son para los profesionales

Lo más, más, más importante de todo: ten mucho cuidado. Para ello, de entrada hay que cortar la electricidad. Y ya para estar más tranquilos, si además de que tus herramientas tengan mangos aislantes, llevas calzado con suelas de goma, pues mejor todavía.

No obstante, muchas veces nos harán falta herramientas de las que normalmente no disponemos en casa, como dispositivos para medir la electricidad, como un multímetro o un medidor de continuidad. Si a eso sumamos que puede haber piezas que no sepamos sustituir o que simplemente sean demasiado complejas como para repararlas (motor, turbina o bomba de recirculación) lo mejor será que llamemos al servicio técnico o a nuestro profesional de confianza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies