Medidas especiales para lavavajillas

¿No eran antes las familias entes casi monolíticos? Es decir, ¿no eran conceptos casi inamovibles? Padre, madre y dos, tres o cuatro chicos. Pocas veces uno y pocas veces más.

Ahora es relativamente normal ver parejas sin hijos o familias monoparentales o gente viviendo la soltería o familias muy numerosas (no es que sean abundantísimas, pero haberlas haylas) o… yo qué sé. El abanico de posibilidades es mucho más amplio de lo que lo era hasta hace unas dos o tres décadas.

Y las casas, aunque desde luego siempre las ha habido pequeñas, tienen ahora de media unas dimensiones mucho más reducidas. Y como los tiempos

Lavavajillas de 45 cm de ancho

avanzan, pues también tendrán que hacerlo los electrodomésticos, ¿no es así?

 

Dimensiones fuera de lo común

Para saber cuáles son las dimensiones fuera de lo común, tendremos que saber primero qué es lo común. Pues bien, se considera medidas normales (al menos en España) los lavavajillas de 60 cm de ancho.

Y luego, dentro de las medidas especiales, existen dos que podríamos considerar menos canónicas, como son los de 45 cm de ancho y los compactos. Ambos suponen una enorme diferencia con los lavavajillas de medidas convencionales.

Te dejo un listado excepcional de una marca más que superior, me parece interesante que la conozcas, es España está poco distribuida es Gaggenau: lavavajillas medidas especiales.

El de 45 cm de ancho, que en principio suena a no demasiado recorte en espacio (nadie diría que 15 cm de diferencia tengan un gran poder para economizar el espacio en ningún sitio) resulta, en términos de volumen, muchísimo más fácil de encajar en cocinas pequeñas.

El lavavajillas compacto es más chato ya que, efectivamente, lo supera en anchura: 55 cm (siempre si consideramos España como el marco de referencia, ya que aunque estas medidas son universales, existen pequeñas excepciones según el mercado). Pero es muchísimo más bajo, ya que generalmente no llega a los 60 cm de altura mientras que los de 45 tienen la misma altura que los de 60 cm de ancho, que suele

Lavavajillas compacto de Balay (de la web del fabricante)

estar entre los 80 y los 85 cm. De hecho es, exagerando un poco, como si pusiéramos tres tostadoras anexas, por lo que está diseñado para ser instalado sobre encimera.

Lo que no sólo hace que sea fácil de encajar en cocinas pequeñas por tamaño… sino también por lo simple que resulta su instalación.

En el caso de los lavavajillas de 45 cm de ancho, éstos son perfectamente válidos para una familia de tres personas. Salvo para momentos muy puntuales en los que se manche más de lo común, lo normal será que den un servicio más que suficiente.

Pero en cambio los lavavajillas compactos se quedarán escasos, ya que dependiendo del modelo pueden dar muy buen servicio cuando los usuarios no son más que dos. Los más pequeños podrían lavar seis cubiertos, mientras que los hay que pueden hacerlo hasta con ocho. Estos últimos no serían en realidad más grandes, sino que su espacio interior estaría mucho mejor aprovechado. Lo que significa que tienen un mecanismo mucho más eficiente. Lo que al final quiere decir que (efectivamente) son siempre más caros.

Los lavavajillas de 45 cm de ancho podrían lavar una media de entre 9 y 10 cubiertos dependiendo del modelo. Y de nuevo aunque la diferencia con el compacto, en este sentido no parezca enorme, la verdad es que ese pequeño plus significa mucho (y lo dice uno que lo sabe por propia experiencia).

Por último me voy a salir un poco de la norma para desdecirme en algo sobre lo que siempre suelo insistir: la eficiencia energética.

Siempre es aconsejable que si compramos un electrodoméstico, este sea de la mayor eficiencia energética posible. Pero en este caso y dado que los lavavajillas son  unos de los electrodomésticos que menos consumen, siendo que en este caso son además muy pequeños el gasto va a ser con toda probabilidad mínimo. Por eso no veo que sea tan necesario gastar el dinero de más que implica la tecnología eficiente. Por no hablar de que, en muchos casos, estos son lavaplatos de transición.

Es decir, que o bien están en casas de alquiler a la búsqueda de una más grande, o bien los usan familias pequeñas… que esperan crecer.

Y si va para largo, entonces sí: eficiencia energética y cuantas más prestaciones mejor. Que por suerte los hay para todos los tamaños, pero también para todos los gustos y economías.

 

2 comentarios

  1. jone iturria gorostidi 28/03/2018
    • Pedro 27/08/2018

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