Un café del siglo XXI

Ahora que ha pasado un tiempo ya podemos decir con toda seguridad que si algo ha llegado para quedarse eso son las máquinas de café de cápsulas. Hace cinco años vivimos un “boom” de venta de este tipo de aparatos y ahora pocos son los hogares, y las oficinas, donde todavía no hay uno de estas.

¿Por qué han triunfado tanto? ¿la campaña de marketing a nivel internacional fue decisiva? No vamos a negar que George Clooney tiene su tirón (eso es evidente) y que a todos los espectadores nos gustaría imitar su estilo de vida, aunque sea algo tan corriente como degustar una deliciosa taza de café. Pero… tiene que haber algo más.

La revolución de las cápsulas

Creo que la razón está en que las cafeteras nos acercan el café más profesional a nuestra casa. Ahí está el gran acierto, con tan sólo presionar un botón tenemos un café delicioso con cuerpo y  espuma. Como si nos lo hubieran servido en una cafetería de Italia o Viena… Bueno, ahí quizá nos hemos pasado un poco. Pero, ya se sabe, soñar e imaginar es gratis. Si el aroma del café te lleva hasta estos países, ¿por qué vamos a cortar nuestro sueño?

Aunque el boom de las cafeteras fue hace cinco años, diez, quizá. No más, las cafeteras automáticas surgieron en la década de los ochenta. España, además, ha sido uno de los países donde más acogida tienen. De hecho, en nuestro país hay ochenta tiendas físicas de la marca Nespresso, según indica un artículo de El País.

Pero aunque Nespresso fue el pionero pronto llegaran otras marcas que le hicieron rápidamente la competencia. Hablamos de Dolce Gusto, Tassimo de Bosch, Philips, Lavazza..

Una de las ventajas de estas cafeteras son la variedad de café que podemos degustar con la misma máquina. Colombia, Brasil, Arábico… casi todas las marcas disponen de variedades y mezclas que van desde el café más tradicional al más exótico. Esa es una de las ventajas del café, la intensidad de su aroma.  Hasta un mismo café puede tener diferentes aromas y sabores.

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Pero a este beneficio se suma otro: la rapidez. Estas cafeteras preparan el café en apenas 30 segundos, desde que apretamos el botón. No tenemos que preparar el agua ni rellenar el café ni esperar quince minutos como hacíamos con las cafeteras italianas. Es todo mucho más rápido, y en un mundo cada vez más acelerado eso se agradece. Las mañanas suelen ser frenéticas en todos los hogares y, a veces, no siempre disponemos del tiempo que nos gustaría para desayunar tranquilamente. Por eso, tener una cafetera que prepara en treinta segundos el café es un acierto.

Pero no hemos terminado con las ventajas. Estas cafeteras se limpian solas prácticamente, y lo más importante, no requieren que las limpiemos después de cada uso. Sólo tenemos que vaciar el depósito de cápsulas y rellenar el agua cuando sea necesario.

Eso sí, para su buen funcionamiento y, sobre todo, para un buen mantenimiento que nos permita disfrutar de esta cafetera el mayor tiempo posible, deberemos descalcificarla cada tres o seis meses. ¡Esto es fundamental para que la máquina prepare el café, ya que la cal del agua puede obstruir los conductos internos e impedir la correcta salida del café!

Como vemos todos son ventajas y estas explican en buena medida el éxito de estas cafeteras. Ahora bien no vamos a pasar por alto que todas ellas se pagan, ya que cada taza de café de cápsula nos costará más dinero que si preparamos el café con una cafetera italiana o una cafetera de goteo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No queremos acabar este artículo sin hablar del reciclaje de las cápsulas. Es el punto débil de estas máquinas de café. En un escenario de cambio climático, con océanos llenos de residuos plásticos, el consumo responsable es prácticamente una obligación. Los fabricantes lo saben y han trabajado para usar materiales reciclables, incluso en algunas tiendas han colocado contenedores para recogerlos.

De hecho, Nespresso incorpora en su página web un aparato donde aporta varias soluciones sobre reciclaje. Propone al consumidor llevar las cápsulas usadas a alguno de sus puntos de recogida. Tienen más de 100.000 en todo el mundo y asegura que el aluminio es 100 % reciclable.

“Nuestras cápsulas recicladas regresan a la cadena de valor del aluminio, donde se reciclan para convertirlas en objetos de usos muy variados: motores de coche, bicicletas, ordenadores, latas de refresco o, incluso, nuevas cápsulas. También reutilizamos los posos de café para elaborar compost rico en nutrientes o producir energía renovable”, sostienen

Utilizan aluminio por esta razón: “el aluminio es el material disponible que mayor protección ofrece actualmente. Garantiza la frescura de los aromas y de los ricos sabores del café que con tanto cuidado hemos elaborado. Ligero, pero resistente, el aluminio sella el café y lo aísla de elementos externos que pueden perjudicarlo”, señalan.

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